El Libro De National Geographic Es Un Desastre “Natural”

El National Geographic proclama: “Esta guía acreditada para las comidas, hierbas, especias, aceites esenciales y otras sustancias naturales que alivian las dolencias comunes, van a mejorar su vida- desde tratar la enfermedad para aclarar la mente, perder peso, limpiar la casa, mejorar el embarazo, y reducir los efectos del envejecimiento”. No, no va a ser así. La información está sesgada, incompleta, no es científica, y a veces es peligrosa. Soy subscriptora de la revista National Geographic hace mucho tiempo; me gusta la fotografía y siempre asumí que los artículos proveían información confiable. No puedo confiar en ella; este libro fue una amarga decepción.

La autora, Nancy J. Hajeski, es una escritora de ficción y no-ficción carente de credenciales médicas o científicas. El prólogo es de Tiearona Low Dog, MD, una especialista en medicina integrativa. Como dijo Mark Crislip: “si juntas la fantasía con la realidad, no tienes que ejemplificar la realidad. Si mezclas pastel de vaca con pastel de manzanas, esto no hace que el pastel de vaca sea más rico; hace que el pastel de manzanas sea peor”. La medicina integrativa es un término de márketing para infiltrar basura en la medicina basada en la ciencia.

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Acepta evidencia de pobre calidad y trata de apropiarse de algunas de la recomendaciones estándar de la medicina científica como las dietas, los ejercicios y los cambios en el estilo de vida, dando la impresión de que ¡solo la medicina integrativa aprecia sus valores!

El libro se somete a una falacia lógica, la falacia naturalista: la idea de que un remedio natural es mejor que un remedio farmacéutico. Ese concepto es falso de manera demostrable. No importa si un remedio proviene de una planta o de un laboratorio; lo que importa es si es efectivo y seguro. Cerca de la mitad de los farmacéuticos derivan de plantas. Las compañías que venden drogas mejoraron los remedios naturales usando la ciencia. Identificaron y aislaron los ingredientes activos, desarrollaron una versión pura con una dosis controlada, y sintetizaron el componente activo y lo alteraron para incrementar su eficacia y seguridad.

El libro no es confiable. He confiado en otra fuente que es más fiable y completa, la Base de Datos Completa sobre Medicinas Naturales. Abarca toda la investigación publicada (con citas) sobre vitaminas, minerales y suplementos dietéticos. Incluye las reacciones adversas, preocupaciones sobre la seguridad, advertencias y más. Hace un ránking de efectividad y seguridad de cada medicina natural. Solo el 5 por ciento es calificado como “efectivo” y casi todas son vitaminas, minerales y medicinas que están disponibles, de venta libre, aprobados por la FDA (Administración de Drogas y Alimentos). Otros figuran como probablemente o posiblemente seguros, probable o posiblemente inseguros, o directamente inseguros. Dicen que la evidenca confiable es insuficiente respecto de varios de ellos.

Por el contrario, el libro del National Geographic describe solo “beneficios para la salud”. Menciona que hay estudios positivos y estudios que indican que un remedio “puede” tener efectos benéficos, pero algunos de estos son estudios sobre animales in vitro; no provee citas o referencias para que los lectores puedan localizar los estudios y evaluar los alegatos. No menciona estudios negativos o reacciones adversas o interacciones con otros remedios. No alerta acerca de cuándo un remedio podría ser inseguro durante el embarazo o la lactancia.

La primera parte del libro abarca el tratamiento con alimentos comunes. La segunda trata sobre hierbas individuales, especias y comidas. Ambas partes son una mezcla de verdades a medias, especulaciones, falsa información, supersticiones y mitos. Voy a dar algunos ejemplos.

Las recomendaciones “soluciones saludables” respecto de las infecciones en el tracto urinario dicen:

  • Beba un mínimo de ocho vasos de agua por día
  • Coma pepinos porque están llenos de agua y pueden proveer fluidos extra a su sistema
  • Beba té de jengibre
  • Evite el chocolate, frutas cítricas, gaseosas y cafeína
  • Aplique una fuente de calor sobre la vejiga
  • Beba jugo de arándanos, tres vasos por día
  • Media taza de moras azules
  • Bicarbonato de sodio
  • Perejil con agua

Hay muy poca o ninguna evidencia científica para estas recomendaciones. No han sido evaluadas en estudios clínicos controlados; son principalmente “cuentos de viejas”. En un artículo en el blog Medicina Basada en la Evidencia, el farmacéutico Scott Gavura revisó la investigación sobre el jugo de arándanos y concluyó: “No hay evidencia persuasiva de que los arándanos puedan prevenir infecciones del tracto urinario”. “Se trata de una medicina alternativa zombi que es inmune a la evidencia”.


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Para el dolor, una de las recomendaciones es la corteza de sauce blanco. Invoca la falacia naturalista y la falacia de la “sabiduría antigua”, porque ha sido utilizada desde el slglo V a.C. Contiene salicina; la dosis es difícil de controlar y no es muy efectiva, y el sauce también contiene ingredientes no deseados. Hoy tenemos un derivado mucho mejor, la aspirina (ácido acetilsalicílico), que es más efectivo, puro, está regulado por la FDA y se vende sin receta, y es por lejos más probable que proporcione la dosis deseada. En mi opinión, es inadmisible recomendar corteza de sauce en el siglo veintiuno.

Para la artritis, las recomendaciones incluyen un mezcolanza de sinsentido, como la reflexología (!), aceites esenciales, acupuntura, cúrcuma y licores de melaza. Ninguna de estas recomendaciones está sustentada por estudios clínicos creíbles respecto de la evidencia científica. Esto no es solo no-científico sino potencialmente peligroso. Si los síntomas son de artritis reumatoidea, el hecho de aliviar el dolor no es suficiente. El curso de la enfermedad puede ser alterado usando drogas anti-reumáticas al principio de la enfermedad. La gente que confía en los remedios naturales riesgosos, permanentemente une discapacidad con deformidad, que podrían haber sido prevenidas con drogas prescriptas en forma adecuada.

El libro hace una lista de los siguientes beneficios de la cúrcuma: usada durante 4.500 años (falacia de la sabiduría antigua), potente antioxidante, recoge radicales libres, reduce la inflamación, previene que las plaquetas formen coágulos sanguíneos, estimula la vesícula biliar, baja el colersterol, combate la infección, puede prevenir ciertos cánceres, y puede prever ataques cardíacos luego de una cirugía en la que se hace bypass. Me enteré de alguna evidencia sobre la cúrcuma porque investigué y escribí sobre ella en un artículo para el blog Ciencia Basada en la Medicina, titulado “Cúrcuma: sabrosa en curry, cuestionable como medicina”. Cité las conclusiones del sitio web del Centro Nacional para Medicinas Complementarias y Alternativas (NCCAM) sobre “Qué dice la ciencia”.

Hay poca evidencia confiable para apoyar el uso de cúrcuma para alguna enfermedad porque se condujeron pocos estudios clínicos. Los hallazgos preliminares de estudios de laboratorio sobre animales y otros sugieren que un químico encontrado en la cúrcuma — llamado curcumina— puede tener propiedades antioxidantes, anti-inflamatorias y anti-cancerígenos, pero estos hallazgos no han sido confirmados en seres humanos.

La Base de Datos Completa sobre Medicinas Naturales revisó todos los estudios científicos disponibles sobre la cúrcuma y concluyó que es “probablemente segura”, “positivamente efectiva” para la dispepsia y la osteoartritis, y que hay “evidencia insuficientemente confiable” para evaluar la efectividad para otras indicaciones, como el Alzheimer, uveítis, cáncer de colon, artritis reumatoidea y cáncer de piel. Advierte que puede interaccionar con drogas anticoagulantes y antiplaquetarias respecto del incremento de riesgo de hemorragias, que deberían ser usadas con cautela en pacientes con cálculos biliares o vesiculares y en pacientes con reflujo gastroesofágico, y que debería ser suspendidas por lo menos dos semanas antes de la cirugía. Estas advertencias son importantes, pero no son mencionadas en el libro de la National Geographic.

Cualquiera que promocione suplementos dietéticos debería informar a los pacientes que lo que están comprando es riesgoso. Numerosos estudios independientes analizaron los productos del mercado. Muchos han encontrado errores de forma permanente. Algunas veces contienen un ingrediente diferente de lo que promete la etiqueta. Las dosis que se ven en las etiquetas frecuentemente son erróneas, con algunos productos que contienen ingredientes mucho menos activos, o incluso ninguno activo. Los contaminantes han sido encontrados frecuentemente, incluyendo metales pesados, carcinógenos, partes de insectos e incluso medicamentos prescriptos con receta. Usted no puede estar seguro de lo que está comprando. Es un juego parecido a comprar drogas en el sótano de un callejón.

Muchos expertos han señalado que no hay “medicina alternativa”; hay solo medicina que ha sido probada y ha demostrado funcionar y medicina que no funciona. Cuando se ha probado que un medicamento funciona, no se lo puede llamar más “alternativo”; se lo tiene que llamar solo “medicina”. Es fácil elegir la mejor parte de la literatura y encontrar un estudio o dos que apoyen cualquier remedio natural, y esto es lo que ha hecho la autora de este libro. La visión científica es observar toda la evidencia publicada, a favor y en contra, evaluar la calidad de los estudios, y poner toda la evidencia en perspectiva antes de asumir que el remedio es efectivo. Un científico no debería estar satisfecho con una lista de “beneficios para la salud”, sino insistir en conocer los estudios negativos, reacciones adversas, interacciones con otros tratamientos, seguridad y mucho más. Y si resulta que un remedio natural es efectivo, la próxima pregunta es si va a ser la mejor elección. ¿Cómo se compara esto con otras opciones de tratamiento que pudieran ser más efectivas y/o seguras? El libro no provee comparaciones.

La descripción del libro en el sitio web de Amazon lo llama “una guía de las comidas, hierbas, especias y aceites esenciales más terapéuticos” que “van a permitir el poder de sanación de la naturaleza para energizar su cuerpo y enriquecer su vida, proveyendo un enfoque para la buena salud y el bienestar”. Lo llama “una guía autorizada”. He demostrado que no es autorizada y que la descripción de Amazon es confusa. No hay una pizca de evidencia de que alguno de estos remedios vayan a “energizar” su cuerpo, sea lo que fuera. Los remedios le van a gustar a aquellos que creen en la falacia naturalista; la sugestión los llevará a una respuesta placebo y hará que el usuario se sienta virtuoso creyendo que ha tomado una iniciativa para mejorar su salud. Hay montones de resultados subjetivos, pero no muchos respecto de los efectos objetivos.

Si el National Geographic presentara esto como un libro de café, describiendo el folclore y los sistemas de creencias, ilustrado con muchas imágenes hermosas, no lo hubiera objetado. Pero lo presentaron como una revisión basada en la evidencia de los remedios naturales más importantes, y presentaron las medicinas naturales como efectivas, sin mencionar lo que Paul Harvey habría llamado “el resto de la historia”. Esto es superstición, no ciencia. Es confuso, incompleto, y potencialmente peligroso. No se puede confiar nada sobre este libro sin confirmación por parte de otras fuentes más confiables. El National Geographic nos ha decepcionado. Deberían estar avergonzados.

Traducido por Alejandro Borgo. Según lo visto en Skeptical Inquirer.

Dr. Hall is a contributing editor to both Skeptic magazine and the Skeptical Inquirer. She is a weekly contributor to the Science-Based Medicine blog and is one of its editors. She has also contributed to Quackwatch and to a number of other respected journals and publications. She is the author of Women Aren’t Supposed to Fly: The Memoirs of a Female Flight Surgeon and co-author of the textbook, Consumer Health: A Guide to Intelligent Decisions.