¿Qué es la hipnosis?

[This article is also available in English. Thanks to Pensar for the Spanish translation.]

¿La hipnosis es real? ¿La gente realmente entra en trance o es solo una cuestión de imaginación y juego de roles? Algunas personas lo juran. Un sitio web proclama que el poder de tu mente es ilimitado:

“El estado mental altamente concentrado, pero profundamente relajado, que se logra a través de la hipnosis, produce muchos grandes beneficios, que profundiza en la raíz de muchos de nuestros problemas mentales, físicos y psicológicos. Utilizada durante siglos, la popularidad de la hipnosis sigue creciendo a medida que la ciencia moderna adopta su potencial transformador de vidas”. (Instituto EOC N.d.)

Se dice que hace de todo, desde restaurar los recuerdos de vidas pasadas hasta hacer que las personas dejen de fumar. ¿Es todo eso cierto? Soy escéptica.

Historia

Quizás el primero en describir el estado hipnótico fue Avicena, un médico persa que escribió sobre el “trance” en 1027. La hipnosis fue introducida en el mundo moderno por Franz Anton Mesmer, médico alemán cuyos tratamientos se conocieron como mesmerismo. Trabajando en París a finales del siglo XVIII, Mesmer afirmó que una fuerza invisible que llamó “magnetismo animal” influía en la salud. Al principio, utilizó imanes, pero luego decidió que los imanes no eran necesarios. Descubrió que podía obtener los mismos resultados simplemente pasando sus manos sobre el cuerpo de un paciente. Posteriormente trató a grupos de pacientes que se sentaban alrededor de un “baquet” y estaban conectados por varillas y cuerdas de hierro; Mesmer hizo movimientos con las manos pero no tocó a los pacientes. El tratamiento provocó respuestas llamativas, como vómitos o convulsiones.

Se dice que la hipnosis hace de todo, desde restaurar los recuerdos de vidas pasadas hasta hacer que las personas dejen de fumar. ¿Es todo eso cierto? Soy escéptica.

Franz A. Mesmer (1734-1815). Foto: De Pujos/Legrand – Museo de la Revolución francesa, CC BY-SA 4.0,

El rey Luis XVI se preguntó sobre los métodos de Mesmer. Nombró una Junta para investigar. La Junta, que incluía a las luminarias científicas Antoine Lavoisier y Benjamin Franklin, concluyó que los resultados de Mesmer se debieron a la creencia y la imaginación más que a cualquier energía invisible. Benjamin Franklin escribió la opinión mayoritaria, llamando a Mesmer un fraude. El término hipnotismo deriva de la palabra griega ýpnos (dormir), pero no tiene nada que ver con el sueño. La palabra fue popularizada por James Braid, un cirujano escocés que pensó que era un mero artificio para inducir respuestas que se explicaban fácilmente por principios psicológicos y fisiológicos ordinarios.

A lo largo de los años, ha habido muchos defensores y practicantes de la hipnosis, así como muchos escépticos. Mucha información errónea ha rodeado a la hipnosis. Algunos pensaron que podría usarse para obligar a una persona a cometer un delito (ver “Beware Mesmer Thieves!” [¡Cuidado con los ladrones hipnotizadores!”] Skeptical Inquirer, noviembre /diciembre de 2015). Estaba vinculada a la música popular y al abuso ritual satánico. Algunos la vieron como una amenaza política, temiendo que los franceses pudieran usarla para someter a Inglaterra. Las opiniones de las personas religiosas fueron variadas: algunos la vieron como obra del diablo; otros pensaron que Jesús la había practicado. Mary Baker Eddy afirmó que el magnetismo animal podría conducir a la decadencia moral y la muerte.

La Junta concluyó que los resultados de Mesmer se debieron a la creencia y la imaginación más que a una energía invisible. Benjamin Franklin escribió la opinión mayoritaria, llamando a Mesmer un fraude.

Sigmund Freud practicó la hipnosis durante años, utilizando la regresión hipnótica para ayudar a los pacientes a recuperar recuerdos reprimidos. Pero finalmente la abandonó en favor del psicoanálisis. Jugó con la idea de mejorar el psicoanálisis con la hipnosis, pensando que podría acelerar la recuperación, pero luego decidió que podría debilitar el resultado.

La hipnosis se ha descrito en libros y películas, a menudo de forma inexacta. El hipnotizador ficticio Svengali explotó a una joven con malas intenciones. En el cuento de Edgar Allan Poe La verdad sobre el caso del señor Valdemar, un hombre fue hipnotizado en el momento de la muerte y continuó hablando desde más allá de la tumba.

Diversión con hipnosis

En su autobiografía, Mark Twain escribió sobre su experiencia con un hipnotizador que actuó en Hannibal, Missouri, durante dos semanas. Twain tenía quince años en ese momento y le gustaba la idea de ser el centro de atención, así que después de no poder ser hipnotizado varias noches seguidas, siguió las sugerencias y fingió estar hipnotizado. Pronto Twain fue el único sujeto del hipnotizador y la estrella del espectáculo. Relata cómo engañaron a todos en la ciudad excepto a algunos escépticos. Muchos años después, Twain trató de aclarar las cosas confesando el engaño a su madre. ¡Ella se negó a creerle, insistiendo con vehemencia en que realmente había sido hipnotizado!

Escuché acerca de un dermatólogo local que tenía un paciente con una erupción en el brazo que no se curaba porque seguía rascándose. Se trataba de una picazón inexplicable. Hipnotizó al paciente y sugirió que en lugar de rascarse, el paciente dejaría caer lo que estuviera sosteniendo cuando comenzara la picazón. Funcionó de maravilla. Parece que la picazón se desencadenaba cada vez que su esposa lo criticaba o lo regañaba, generalmente en la mesa. No recordaba conscientemente la sugerencia, pero la siguió fielmente, dejando caer el tenedor, la comida, el vaso de agua o lo que fuera que tuviera en la mano en ese momento. Sin saber por qué, la esposa se condicionó a dejar de regañarlo. Supongo que se cansó de limpiar el desorden.

Mi experiencia personal

En la escuela de medicina me enseñaron a pensar en la hipnosis no como un trance, sino como el estado de atención selectiva/inatención selectiva (el acrónimo en inglés es SASI) producido por una fuerte sugestión. La atención está focalizada y los sujetos ignoran todas las demás entradas (inputs) sensoriales. Los lectores podrían acusarme de ser injusta, diciendo que no debería dejarla hasta que la probara. Pero la he probado. En la escuela de medicina, participé en sesiones grupales y las encontré muy relajantes y agradables. Se nos dio la útil sugerencia posthipnótica de que nunca sucumbiríamos a la “hipnosis de la autopista” (esa que nos ocurre mientras conducimos mucho tiempo) y nos quedaríamos dormidos al volante. Todavía recuerdo la advertencia y nunca he estado en peligro de quedarme dormida al volante (pero probablemente no debido a la sugerencia posthipnótica). También tuve una experiencia individual durante mi entrenamiento de residencia cuando otro médico me hipnotizó y sugirió que tenía un área de disminución de la sensibilidad en mi brazo. Un médico ortopédico me examinó y estaba  desconcertado hasta que revelamos el truco. Incluso probé la autohipnosis pero rápidamente perdí el interés. Me produjo una sensación agradable y relajada, pero no pensé que valieran la pena el tiempo y el esfuerzo involucrados.

La hipnosis hoy

Hoy en día, la hipnosis se usa ampliamente para muchos propósitos, desde el entretenimiento hasta la medicina forense, el tratamiento médico y la superación personal. Algunos piensan que es un estado alterado de conciencia; otros lo llaman un placebo, una interacción con un terapeuta o una representación de roles imaginativos. Se han ideado escalas de “hipnotizabilidad” y algunos terapeutas han estimado que hasta el 25 por ciento de la población no puede ser hipnotizada.

Algunos piensan que la hipnosis es un estado alterado de conciencia; otros lo llaman un placebo, una interacción con un terapeuta o una representación de roles imaginativos.

Recuperar recuerdos perdidos

Cuando asistí a un curso de investigación de accidentes de avión en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, nos enseñaron que la hipnosis podía recuperar recuerdos perdidos y debería usarse en testigos para ayudarlos a recordar detalles olvidados, como los números en las placas que tienen el número de patente. Eso no es cierto. No recupera recuerdos reales, pero anima a los sujetos a fantasear y crear recuerdos falsos. Es más probable que la hipnoterapia para recuperar recuerdos reprimidos de abuso sexual infantil resulte en una tragedia: personas que fueron acusadas falsamente han ido a la cárcel. Bajo hipnosis, las personas son más sugestionables y más abiertas a la fantasía y la imaginación, y es imposible distinguir entre un evento real y una fantasía. Los estudios psicológicos han demostrado que la memoria no es confiable. No graba como una cámara de video, sino que es maleable. Cada vez que recordamos algo, podemos alterarlo sutilmente o confundirlo con otro recuerdo. Los recuerdos falsos son fáciles de crear y pueden parecer más reales que los verdaderos.

Es más probable que la hipnoterapia para recuperar recuerdos reprimidos de abuso sexual infantil resulte en una tragedia: personas que fueron acusadas falsamente han ido a la cárcel.

Regresión de edad

En la regresión de edad, se pide a los sujetos que regresen a un momento anterior de sus vidas. Confabulan, inventando recuerdos falsos que no pueden ser confirmados de forma independiente. Hablan como se imaginan que hablaría un niño de esa edad, pero no como habla realmente un niño de esa edad.

Regresión a vidas pasadas

La regresión a vidas pasadas ha sido completamente desacreditada. Es un método que utiliza la hipnosis para recuperar recuerdos de vidas pasadas, lo que requiere creer en la reencarnación. Es el caso de Bridey Murphy, una ama de casa recordó haber vivido en el siglo XIX como una mujer irlandesa. Su historia parecía muy convincente, pero una cuidadosa investigación la desacreditó por completo. La verificación de hechos demostró que muchos de los detalles eran falsos, y se determinó que los que eran verdaderos eran el resultado de la criptomnesia. Había recordado cosas que había oído o visto durante la infancia, pero había olvidado la fuente de los recuerdos. Curiosamente, quienes relatan vidas pasadas suelen afirmar haber sido personas importantes como Cleopatra o Napoleón, no pastores de cerdos comunes o criadas de cocina. Los detalles que relatan no se pueden corroborar y las personas no pueden hablar correctamente el idioma que habrían usado en la vida anterior.

La regresión a vidas pasadas ha sido completamente desacreditada. Es un método que utiliza la hipnosis para recuperar recuerdos de vidas pasadas, lo que requiere creer en la reencarnación.

Los militares

La hipnosis fue investigada por los militares. No encontraron evidencia de que pudiera usarse para aplicaciones militares.

Cirugía

Hay informes de pacientes sometidos a cirugía con hipnosis en lugar de anestesia convencional, pero no están debidamente documentados y no se puede sacar conclusiones.

La evidencia científica

No existe una forma objetiva de saber si una persona está hipnotizada. Tenemos que confiar en los autoinformes y las observaciones de su comportamiento. Si la persona afirma tener amnesia por lo que sucedió durante la hipnosis, no podemos descartar la posibilidad de que la memoria todavía exista en algún lugar del cerebro de la persona. Un estudio intrigante dividió a los sujetos en dos grupos. Un grupo fue hipnotizado y al otro grupo se le pidió que fingiera estar hipnotizado. Su comportamiento fue idéntico. Además, todos los efectos atribuidos a la hipnosis se han replicado sin hipnosis.

La evidencia científica está lejos de ser convincente, y muchas organizaciones médicas clasifican la hipnosis como una forma de medicina alternativa. Las aplicaciones médicas de la hipnosis se han estudiado ampliamente en ensayos clínicos. Hay informes de su éxito para dejar de fumar, pero una revisión sistemática Cochrane de estudios publicados de 2019 no encontró evidencia clara de que la hipnosis fuera efectiva (Barnes et al.2019). Para la pérdida de peso, cuando la hipnosis se agregó a la terapia cognitivo-conductual, aumentó las tasas de éxito. Se ha descubierto que es útil para controlar el dolor y reducir la ansiedad por la cirugía.

En el libro They Call It Hypnosis (Le llaman hipnosis), Robert Baker afirma que la hipnosis no existe. Dice que es una forma de comportamiento aprendido y el cumplimiento de las sugerencias de una figura que inspire autoridad.

Entonces, ¿es real?

Después de revisar la evidencia, no estoy convencida de que el “trance hipnótico” sea algo real. Los procedimientos utilizados para inducir la hipnosis son trucos que focalizan la atención, reducen la conciencia periférica, mejoran la respuesta del paciente a la sugestión y fomentan la fantasía. Continuaré pensando en la hipnosis como el estado SASI de atención selectiva/inatención selectiva. La capacidad de enfocar y dirigir los pensamientos de uno es sin duda muy útil en muchos contextos, pero la hipnosis no es la única forma de lograr ese objetivo. La terapia cognitivo-conductual y la meditación pueden lograr algunas de las mismas cosas. No me importaría volver a hipnotizarme para recrear la placentera relajación que experimenté; sin embargo, no confiaría en ella para recuperar un recuerdo, reemplazar la anestesia para una cirugía o hacer todas las otras cosas que se dice que hace la hipnosis. ¡Y no tengo la intención de subir al escenario y actuar como una gallina!

Referencias

Barnes, Joanne, Hayden McRobbie, Christine Y. Dong y col. 2019. Hipnoterapia para dejar de fumar. Base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas (14 de junio).

Instituto EOC. Dakota del Norte. Meditación: ¿una poderosa alternativa a la hipnosis?

Dr. Hall is a contributing editor to both Skeptic magazine and the Skeptical Inquirer. She is a weekly contributor to the Science-Based Medicine Blog and is one of its editors. She has also contributed to Quackwatch and to a number of other respected journals and publications. She is the author of Women Aren’t Supposed to Fly: The Memoirs of a Female Flight Surgeon and co-author of the textbook, Consumer Health: A Guide to Intelligent Decisions.

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